¿Por qué ha bajado el Precio de la Gasolina y el Petróleo?

Como seguro ya sabrás, hace varias semanas se ha venido registrando una caída en el precio de los combustibles e hidrocarburos, por lo cual en México como en casi todo el mundo baja el Precio de la Gasolina.

Así es, algo que no se esperaba que pasara nunca y que por el contrario, se pensaba que iba a seguir aumentando, pues durante la última década el costo de este combustible se llegó a incrementar hasta en un 100%

Sin embargo, la crisis mundial ocasionada por la pandemia del Covid 19 ha causado estragos no solo a nivel sanitario, sino también en los mercados y a nivel económico.

La industria del petróleo y las gasolinas no son la excepción, pues con el cierre de empresas, industrias y el gran confinamiento mundial, la demanda de estos combustibles decreció de manera alarmante.

Tan sólo en México, las gasolineras han reportado que este mes de abril la venta del combustible se redujo en un 30%, lo que supone un gran riesgo para toda esta industria y la capacidad de distribución.

Esto evidentemente se ha visto reflejado en bajas en el costo de todos los tipos de combustible, desde la gasolina magna, premium y hasta el diésel.

Recordemos que a principios del año el costo de la gasolina magna o “verde” estaba alrededor de los 20 a 21 pesos, dependiendo la entidad y la gasolinería, sin embargo al día de hoy se registran costos desde 14 pesos.

Y aún más a caído en las ciudades fronterizas, donde el costo debe competir con el establecido en las estaciones de Estados Unidos, donde el valor ha rondado los 7 pesos por litro.

Sin duda alguna esto ha representado una ventaja y ahorro para miles de conductores y transportistas que están ahorrando cantidades considerables de dinero en el combustible.

Sin embargo no todas son buenas noticias, pues esta baja representa varios riesgos económicos y dificultades futuras que también nos pueden llegar a afectar de manera generalizada.

¿Por qué ha bajado el costo de los combustibles?

Los factores para el desplome de los costos en el petróleo y las materias derivadas, entre ellas las gasolinas y el gas lp se ha debido de manera directa al impacto global de la pandemia del coronavirus.

Debido a las medidas de distanciamiento social y cierre de grandes sectores de comercio y económicos, las personas se han confinado en sus hogares en la mayoría de los países del mundo, paralizando prácticamente la actividad humana.

Esto representa por supuesto un menor demanda de combustibles y petróleo por parte de las empresas, de los conductores y toda aquella persona física o productor que los empleaba.

Esto ha provocado una sobre oferta del hidrocarburo, ya que las plataforma y pozos petroleros en todo el planeta siguen bombeando enormes cantidades del recurso todos los días.

Esto, contratado con la poca o nula demanda ha causado que rápidamente se agote la capacidad de almacenamiento del petróleo y los combustibles, por los que pocas industrias están aceptando recibirlo.

¿Y cuál es la consecuencia? pues lógicamente el desplome de los costos del petróleo y en el precio de la gasolina.

A pesar de que teóricamente el mercado de los combustibles ahora está abierto en México y ya no sólo es controlado por PEMEX, la competencia debe ajustarse a esta reducción de los costos.

De esta manera es como se han alcanzado niveles históricos en los costos de estos y otros insumos, lo cual vislumbra la magnitud de la crisis que estamos viviendo y muy probablemente lo que se avecina.

¿Cómo se establece el precio de la gasolina?

En esta baja del precio de la gasolina quizá te llegues a preguntar ¿cómo es que se determina su valor y por qué varía de estación en estación? Aquí te explicamos.

El costo de la gasolina se establece por los siguientes factores:

  • Referencias internacionales del precio de la gasolina.
  • Tipo de cambio.
  • Costos de logística.
  • Impuestos.
  • Margen de ganancia de las gasolineras.

Es bajo estos parámetros o tabuladores que se establece diariamente el valor del combustible por las diferentes estaciones de abastecimiento que existen en México y en otros países.

En el primero de los casos, las referencias en costos es algo que se tiene que acatar por parte de todos los países, basándose en los precios establecidos por los principales productores a nivel mundial.

Por lo que la baja generalizada del crudo a nivel mundial por la falta de demanda termina influyendo en el costo de los combustibles en todo el mundo.

El tipo de cambio también es un factor determinante, pues el costo de los combustibles se fija en dólares, por lo que una depreciación del peso frente a esta moneda implica mayores costos por cada barril de petróleo.

En cuanto a los costos de logística se debe considerar que cerca del 70% de la gasolina refinada es importada (principalmente de Estados Unidos), por lo que debe ser traída en buques tanques, almacenada en puestos y distribuida por ductos o pipas.

Esto para poder llegar finalmente a las estaciones o puntos de venta, por lo que todo este proceso es demasiado costoso en cuestiones de infraestructura, mantenimiento y personal.

También se debe tener en cuenta el impuesto que pagamos por la gasolina que consumimos, en este caso de trata del Impuesto Especial sobre Producción y Servicio (IEPS).

Este es determinado de manera semanal por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el cual es un impuesto indirecto, lo que quiere decir que es transferido a los consumidores en cada compra más el IVA.

Finalmente se tendrá que considerar el margen de ganancia de las gasolineras, las cuales dependiendo la marca, estado, ciudad y estación de servicio, establecen un costo para competir con las estaciones cercanas pero obtener ganancias por cada litro vendido.

¿Cómo afecta o beneficia la caída del Precio de la Gasolina y los hidrocarburos?

Sin duda alguna esto es un evento nunca antes visto a nivel histórico, ya que desde el auge de la época del petróleo, la demanda y uso a nivel mundial por múltiples industrias ha ido incrementando.

Esto ha hecho que el costo del barril de crudo llegará a oscilar entre los 40 a 50 dólares por barril en tiempos recientes, sin embargo, ahora con esta caída de la demanda, parece ser que la época dorada ha llegado a su fin.

Quizá pueda parecer una ventaja para los consumidores, sobre todo para los más comunes que son los usuarios de automóviles, pues el precio de las gasolinas ha tocado el nivel más bajo en años.

Ha llegado a retroceder prácticamente todo lo que había aumentado en los últimos 10 años, esto generará mayor ahorro para viajes, logística y para varias actividades.

Sin embargo, esto no necesariamente es tan benéfico a largo plazo, puesto que aunque para una gran parte de la población puede ser ventajoso, no lo es tanto para otros, principalmente para las empresas productoras y distribuidoras.

La caída en el precio de la gasolina representa una baja en ganancias y capacidad de logística para cientos de empresas productoras, lo que en un futuro puede amenazar el abasto y la subsistencia de negocios y por supuesto, empleos.

Además hay un factor aún más grave y del cual debemos prestar especial atención en el caso de México, y es que el desplome del precio de la mezcla mexicana que comercializa Pemex ha llegado a niveles alarmantes y nada rentables.

Como seguramente ya sabes, este ha sufrido una de las caídas más graves en su historia, llegando a cotizar hace un par de semanas inclusive en precios negativos.

Así como lo lees, el valor de petroleo nacional llego a estar por debajo de los $0 dólares por barril.

Y seguro te preguntarás ¿cómo nos afecta esto? pues sabemos que no es para nada buena señal, pero quizá no entendamos del todo las implicaciones.

Pues bien, resulta ser que Pemex y las exportaciones de petróleo han sido piezas fundamentales para el Producto Interno Bruto (PIB) de México.

Actualmente representa cerca del 6.6% del PIB, por lo que una pérdida en su valor y comercialización afecta directamente a las arcas del estado.

¿Influye la caída del Petróleo y el precio de la Gasolina en el sector automotriz?

Sin duda alguna el principal mercado y fuente de ingresos para toda la industria del petróleo y de la gasolina es el mercado automotriz, por lo que cualquier cambio entre estos dos agentes, como la baja del precio de la gasolina, los afecta mutuamente.

Esto en primera instancia puede resultar benéfico para los principales consumidores que son los automovilistas, ya sean los particulares, transportistas y taxistas.

Sin embargo, este beneficio se ha venido contrastando con el confinamiento originado por las medidas de distanciamiento social por la pandemia del covid 19.

Esto ha causado una reducción enorme en cuanto al flujo de tráfico en las principales ciudades y carreteras del país.

Se estima que se ha reducido la movilidad en casi un 60%, esto sumado a otras medidas como el “Hoy No Circula” que también se ha implementado de manera obligatoria para todos los hologramas.

Esto se aplica con la finalidad de reducir y segmentar las salidas de las personas para necesidades básicas, como compras de despensas e insumos básicos.

Por ello, podría decirse que han sido muy pocas las personas que realmente se han visto directamente beneficiadas por la reducción, pues la mayoría ni han salido en con su auto en mucho tiempo.

¿Beneficia o afecta la baja del precio de la gasolina a taxistas y conductores de apps?

Podría pensarse que el sector de transporte privado y transportista podría beneficiarse por esto, sin embargo, el factor del covid 19 sigue presente y afectando absolutamente todos los campos de la economía.

En este caso, la cuarentena ha representado una reducción en la demanda de servicios de transporte, pues muchas personas han parado sus labores y han dejado de solicitar el servicio.

Por lo que muy por el contrario de lo que se pensaría, las pérdidas en este sector han sido bastante graves a pesar de la baja en el costo del combustible.

Inclusive tanto el gobierno como las empresas privadas que administran estos servicios han tenido que empezar a brindar planes de apoyo a los trabajadores afectados económicamente por la caída del servicio.

¿El precio de la gasolina volverá a subir?

Como todos sabemos, el valor de este combustible es fluctuante, por lo que las previsiones de crecimiento son muy probables, sin embargo quizá no a tan corto plazo.

Sin duda alguna en medida en que se vayan retomando las actividades en los distintos países del mundo y la demanda vuelva a crecer, es posible que el aumento de los costos sea paulatino.

De hecho ya se han tratado de tomar medidas para regularizar el costo del crudo y las gasolinas.

Hace unas semanas la OPEP en una reunión extraordinaria acordó una reducción en la producción de crudo en todos los países integrantes y productores.

La finalidad de esto era reducir la sobre oferta mundial y controlar el valor del crudo y los combustibles, sin embargo lamentablemente aún no se han visto los resultados y a medida que el virus del SARS CoV 2 avanza, esto parece estar lejano.

¿Es momento de comenzar a poner atención a las energías alternativas?

Muchos expertos sugieren que en medida que el mercado de los hidrocarburos colapsa por una de las crisis más fuertes de las que se tenga registro en más de un siglo, es momento de contemplar otras fuentes alterna.

En específico en el mercado automotriz, donde los vehículos híbridos y eléctricos parecen ser la tendencia hacia un futuro más sustentable.

Ante la inestabilidad e incertidumbre de la industria petrolera es momento para darle una oportunidad a estas tecnologías, las cuales no sólo tienen ventajas económicas, sino también ecológicas.

Y es que la emisión de CO2 y demás contaminantes en la producción de combustibles y en el uso industrial y particular, ha generado niveles históricos de contaminación.

Esto representa una seria amenaza para la ecología mundial y claro, también para la salud de millones de personas.

Por lo que quizá este es el momento cumbre para tratar de voltear a ver otras alternativas de movilidad que en otro momento había estado siendo opacada por la industria petrolera.

Una oportunidad sin precedentes para cambiar hábitos y tendencias que pueden ser benéficas, sobre todo en un momento tan complejo como el que vivimos actualmente.